{"id":1669,"date":"2023-02-02T10:27:03","date_gmt":"2023-02-02T10:27:03","guid":{"rendered":"https:\/\/www.eltrilobite.com\/?p=1669"},"modified":"2023-02-02T10:27:17","modified_gmt":"2023-02-02T10:27:17","slug":"tiene-espinas-el-rosal-de-adrenalina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.eltrilobite.com\/?p=1669","title":{"rendered":"<strong>Tiene espinas el rosal de adrenalina<\/strong>"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Flor de adrenalina <\/em>(2009) se ha convertido en el <em>ilustropoemario<\/em> <em>underground<\/em> mexicano <em>best seller<\/em> por antonomasia. Su nueva edici\u00f3n es una muestra de ello, pues en un pa\u00eds donde es complicado vender poes\u00eda o agotar tirajes de historieta \u2013e incluso hacer medianamente redituable casi cualquier producto cultural\u2013 una cuarta edici\u00f3n resulta toda una proeza. M\u00e1xime si el autor lo gestiona desde la marginalidad y de manera independiente. Pero antes de comentar el libro, quisiera esbozar una breve aproximaci\u00f3n al origen de la <em>ilustropoes\u00eda<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Jos\u00e9 Quintero es heredero de una de las tradiciones primigenias de la narrativa gr\u00e1fica. Aquella que imbrica verso y dibujo, en lo que algunos autores, como Tamryn Bennet, denominan <em>Comics poetry<\/em>, y cuyo ejemplo se puede apreciar desde las aleluyas del siglo XVIII, pasando por la obra de Wilhelm Busch, <em>Max und Moritz <\/em>(1865), hasta (\u00bfpor qu\u00e9 no?) el <em>Buba vol. 1 <\/em>(2000). Sin embargo, el caso de <em>Flor de adrenalina<\/em>, se debe cocer aparte, pues el autor prescinde de las vi\u00f1etas y los globos de di\u00e1logo para experimentar otro tipo de relaci\u00f3n entre texto e imagen, en algo que ha llamado <em>ilustropoes\u00eda<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El embri\u00f3n de la <em>ilustropoes\u00eda<\/em> se puede rastrear en el famoso taller Venegas Arroyo, de donde emergi\u00f3 una destacada generaci\u00f3n de grabadores, entre ellos Jos\u00e9 Guadalupe Posada, cuya obra pl\u00e1stica en las hojas volantes acompa\u00f1\u00f3 corridos, d\u00e9cimas, entre otros textos (esta coincidencia no es gratuita, ya que Quintero logr\u00f3 emular el estilo del grabador para algunas de sus p\u00e1ginas contenidas en el <em>Buba Vol. 1<\/em>).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de que las hojas volantes ten\u00edan cierta esencia de <em>ilustropoema<\/em>, no exist\u00eda una relaci\u00f3n dial\u00f3gica entre imagen y texto, pues los grabadores no eran quienes escrib\u00edan los versos, ni los escritores ilustraban sus l\u00edneas. Lo que sin duda arroja luz sobre una de las caracter\u00edsticas de la <em>ilustropoes\u00eda<\/em>: tanto los versos como la ilustraci\u00f3n deben ser realizados por un mismo autor. Ahora bien, ya establecidas de forma sucinta algunas nociones y precedentes de la <em>ilustropoes\u00eda<\/em>, podemos abordar el libro en cuesti\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo primero que cabe mencionar sobre la nueva edici\u00f3n es que su estado actual es producto de variaciones obtenidas a lo largo de sus sucesivas publicaciones. Debido a que la primera edici\u00f3n corri\u00f3 a cargo de editorial Resistencia; la segunda fue una edici\u00f3n de autor \u2013bastante cercana al resultado presente de la obra\u2013; y la tercera se llev\u00f3 a cabo gracias a una coedici\u00f3n con el gobierno municipal de Puebla. En dicho traj\u00edn editorial, la <em>Flor de adrenalina<\/em> algunas veces ha remplazado ciertos p\u00e9talos por otros, y otras m\u00e1s, ha incrementado su follaje. De modo que ahora podr\u00edamos estar hablando de una nutrida edici\u00f3n definitiva, que el autor ha cosechado con paciencia de horticultor.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Quien conozca la obra de Quintero, encontrar\u00e1 en su <em>ilustropoes\u00eda<\/em> los motivos que le obsesionan. Temas que no ocultan su corto paso por la facultad de filosof\u00eda, y que, como los fil\u00f3sofos, busca las verdades \u00faltimas del amor, de la muerte y de la vida (que de hecho son justo los tres t\u00f3picos bajo los que estructura el libro). Y he aqu\u00ed una curiosa tensi\u00f3n antigua entre filosof\u00eda y poes\u00eda que el autor parece encarnar, pues al abandonar la facultad para seguir la senda de la poes\u00eda, sucede lo enunciado por Mar\u00eda Zambrano, cuando escribe sobre el triunfo de <em>logos<\/em> filos\u00f3fico como modelo occidental: \u201cDesde que el pensamiento consum\u00f3 su \u2018toma de poder\u2019, la poes\u00eda se qued\u00f3 a vivir en los arrabales, arisca y desgarrada diciendo a voz en grito todas las verdades inconvenientes; terriblemente indiscreta y en rebeld\u00eda\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Lo anterior resulta significativo, porque si la poes\u00eda ya era marginal, el trabajo de Quintero lo es por partida doble. Debido a que el prejuicio que pende sobre la historieta y la ilustraci\u00f3n \u2013una por considerarla infantil y la otra por juzgarla como un elemento meramente ornamental\u2013 no ha logrado ser erradicado del todo. Pero de momento, esas son espinas de otro rosal.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de la confrontaci\u00f3n po\u00e9tica-filos\u00f3fica, el <em>ilustropoeta<\/em> no cede, y como buen alquimista consigue equilibrar una gr\u00e1fica densa con versos barrocos dentro de la p\u00e1gina. Porque la disposici\u00f3n de dichos elementos en el espacio de la hoja, tambi\u00e9n juegan un papel importante, que permiten al lector captar el di\u00e1logo <em>ilustropo\u00e9tico<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por ejemplo, en el poema \u201cReino animal\u201d, el autor escribe: \u201c\u00bfTe acuerdas de la ves que iba borracho\/ y te acarici\u00e9 los senos sin decir \u2018agua va\u2019?\/ Fue un peque\u00f1o paso para el hombre,\/ pero un gran salto para el reino animal\u201d. Lo anterior crea una relaci\u00f3n con la imagen, pero no como adorno para se\u00f1alar lo ya escrito, sino como otra met\u00e1fora inherente al <em>ilustropoema<\/em>. En la gr\u00e1fica observamos una luna oscura en el firmamento y un simio de trazo irregular (en lo que casi parecer\u00eda un boceto) extendiendo su mano para alcanzarla. Y es en la asociaci\u00f3n del verso con la imagen donde opera la <em>ilustropoes\u00eda<\/em>, pues ambos elementos enuncian el deseo primitivo en lo que parece inacabado, lo que a\u00fan esta en construcci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>De tal modo que la met\u00e1fora de la&nbsp; imagen y el texto se entrelazan de manera arm\u00f3nica para conformar el <em>ilustropoema<\/em>. Pues como dice el fil\u00f3sofo favorito de todos los ni\u00f1os, Byung-Chul Han: \u201cLas met\u00e1foras son el aroma que desprenden las cosas cuando entablan amistad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra cuesti\u00f3n que me parece digna de se\u00f1alar, es la manera en que Quintero emplea el lenguaje. Algunas veces sus versos pueden ser cr\u00edpticos y rebuscados, y otras m\u00e1s fr\u00edvolos y coloquiales o \u2013incluso\u2013 ambas cosas a la vez. Esto no es gratuito, ya que el bagaje cultural del que toma mano mezcla la alta cultura y la cultura popular (por decirle de alg\u00fan modo y no enredarnos en esa otra espinosa dicotom\u00eda). Ya que en un mismo <em>ilustropoema<\/em>, bien puede mencionar el <em>Bestiario<\/em> de Borges y a la emblem\u00e1tica revista <em>Duda<\/em>; o hacer una analog\u00eda de Cristo con los videojuegos; y del mismo modo dedicar versos a figuras representativas de la historieta nacional, como Rius o V\u00edctor del Real.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, el equilibrio en los trazos de una tinta meticulosamente aplicada para enunciar la met\u00e1fora y la m\u00e9trica prolija, son elementos sustanciales en la mayor parte del libro. Y tal vez, Quintero elije la versificaci\u00f3n por advertir algo que ya enunciaba Cioran: \u201cEl alma de la poes\u00eda es un fin anticipado y la lira s\u00f3lo tiene voz despu\u00e9s de un coraz\u00f3n herido. Nada hace resbalar m\u00e1s aprisa en la tumba que el ritmo de la rima\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En fin, cada <em>ilustropoema <\/em>ha sido meticulosamente dise\u00f1ado para el deleite de la pupila inquieta y, tambi\u00e9n, del ojo inquisidor que mira con recelo. Invitados est\u00e1n a descubrir la colorida met\u00e1fora en flor contenida en este rosal de adrenalina.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Jos\u00e9 Quintero, <strong><em>Flor de adrenalina<\/em><\/strong>, Mono Barroco, Ciudad de M\u00e9xico, 2022, 143 pp.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/www.eltrilobite.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Espinas-ALT-WEB-3-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1674\" srcset=\"https:\/\/www.eltrilobite.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Espinas-ALT-WEB-3-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/www.eltrilobite.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Espinas-ALT-WEB-3-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.eltrilobite.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Espinas-ALT-WEB-3-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.eltrilobite.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Espinas-ALT-WEB-3-1536x1024.jpg 1536w, https:\/\/www.eltrilobite.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Espinas-ALT-WEB-3-2048x1365.jpg 2048w, https:\/\/www.eltrilobite.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Espinas-ALT-WEB-3-1920x1280.jpg 1920w, https:\/\/www.eltrilobite.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Espinas-ALT-WEB-3-1170x780.jpg 1170w, https:\/\/www.eltrilobite.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Espinas-ALT-WEB-3-585x390.jpg 585w, https:\/\/www.eltrilobite.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Espinas-ALT-WEB-3-263x175.jpg 263w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Flor de adrenalina (2009) se ha convertido en el ilustropoemario underground mexicano best seller por antonomasia. 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